Madres de Latinoamérica: Recetas de las Generaciones

Para la mayoría de los hispanos en los Estados Unidos, la comida tiene una importancia sentimental y cultural que va mucho más allá del hecho de comer. Las comidas caseras y las celebraciones centradas en la comida y la familia son una parte importantísima de la vida hispana y un motivo de orgullo para las madres y abuelas inmigrantes.

La cocina de Latinoamérica es tan diversa como su gente y se ha perfeccionado a lo largo de cientos de años fusionando las comidas y estilos culinarios de los españoles, los aborígenes y los esclavos africanos, y ha sido transmitida mediante la tradición oral.

La mayoría de las mujeres latinoamericanas aprendieron a cocinar observando y repitiendo, lo que les permitió desarrollar habilidades culinarias avanzadas y recetas que existen sólo en su memoria. Si estas recetas auténticas no quedan registradas, los hispanos nacidos en los Estados Unidos perderemos nuestra herencia cultural más importante: nuestra cocina.

Madres de Latinoamérica: Recetas de las Generaciones ofrece recetas transmitidas de generación en generación por las matriarcas de diversas familias hispanas de los Estados Unidos. Cada historia, o anécdota, estará contada a través de las recetas de cada mujer y de los recuerdos colectivos de su familia sobre la comida, lo que nos revelará creencias del viejo mundo que a menudo se oponen a la perspectiva moderna de la generación nacida en los Estados Unidos.

La historia de Danielle y la receta de picadillo de la Abuela Eva

Cuatro Generaciones

Mi abuela inmigró de Cuba a los Estados Unidos en 1957. Al principio durmió en el suelo del departamento de una amiga en 134th Street en New York City mientras buscaba departamento y empleo para ella y para mi abuelo, que seguía en Cuba. Mi madre llegó en 1958, a los catorce años, con fundas de oro nuevas en los dos dientes de adelante y enferma de neumonía, que pescó durante el viaje en bote desde Cuba. Abuelo llegó con ella y se enteró de que tenía una nueva carrera como carnicero.

Seis años después de llegar a los Estados Unidos, mi madre ya hablaba bien el inglés, se había sacado las fundas de oro y estaba casada con “un americano”. Unos años después, ella y mi padre tuvieron familia y se mudaron a Norwood, un suburbio en la zona norte de New Jersey. Mis abuelos vinieron a New Jersey con mi madre y se mudaron a la zona oeste de New York, una ciudad pequeña con una comunidad hispana en crecimiento.

Cuando a mi hermano mayor y a mí nos mandaron a vivir con Abuela y Abuelo durante un año, éramos unos niños flaquitos de suburbio, totalmente estadounidenses, que comíamos mantequilla de maní y bebíamos ponche hawaiano. Después de un año de abundante comida hispana, volvimos a Norwood como niños latinos hispanoparlantes, bien alimentados y de caderas cimbreantes.

Esta exposición a un entorno puramente hispano fue una experiencia única para mí. Sin embargo, mi madre es cubana y su cultura está presente en toda mi vida y es parte de quien soy. Estoy profundamente orgullosa de lo que lograron mis abuelos y mi madre. Si pudiera embotellar la vitalidad, el coraje, la pasión y la capacidad de reír frente a la adversidad que tenían mis abuelos y mi madre, lo guardaría y lo transmitiría a mis hijos como herencia.

Picadillo (para cuatro porciones)

Danielle and Abuela

500-600 g (1 lb o1¼ lb) de carne picada
1 tomate cortado en cubos
4 dientes de ajo
1 cebolla mediana
½ pimiento verde
½ pimiento rojo
1 cebolla de verdeo en juliana
2-4 tapas de vinagre
½ cucharadita de orégano
½ cucharadita de comino
½ cucharadita de ají (pimiento) molido
3 cucharadas de aceite de oliva
½ taza de puré de tomates
5-6 aceitunas verdes rellenas con pimientos
1 cucharada de jugo de aceitunas, del frasco

Preparación:

  • Poner la carne en una olla o sartén mediana.
  • Mezclar uniendo todos los ingredientes excepto el puré de tomates.
  • Cocinar a fuego lento durante 20 minutos.
  • Agregar a la mezcla el puré de tomates con un poco de agua para hacer una salsa espesa.
  • Cocinar otra media hora o hasta que la mezcla esté bien cocida y la mayoría del líquido se haya evaporado.
  • Servir acompañado de arroz blanco.

Related News

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Copyrıght 2013 FUEL THEMES. All RIGHTS RESERVED.